El cliente pregunta más que lo que el sistema informa
Cada envío genera tres o cuatro consultas por WhatsApp que alguien de tu equipo contesta a mano, revisando dos plataformas distintas.
Automatizamos seguimiento, notificaciones y documentación para operadores logísticos, transportistas y last mile.
Si alguna de estas frases suena a tu operación, ya sabes por dónde empezar.
Cada envío genera tres o cuatro consultas por WhatsApp que alguien de tu equipo contesta a mano, revisando dos plataformas distintas.
Fotos y firmas que llegan por chat, se pierden y aparecen recién cuando el cliente reclama o el seguro las pide.
Conciliar viajes, anticipos, combustible y descuentos sale de planillas que se arman a mano cada quincena.
Reportes distintos, portales distintos, cargas manuales repetidas para la misma información.
¿Quieres ponerle número a eso? Calcula lo que te cuesta al año hacerlo a mano — son cinco preguntas y no pide registro.
Cada línea es un proceso concreto que deja de depender de que alguien se acuerde de hacerlo.
Hoy
El cliente escribe y alguien busca la guía en el portal.
Automatizado
El sistema avisa solo en cada hito, por WhatsApp o correo, y el agente de IA responde el resto.
Hoy
Foto y firma por chat, archivadas a mano.
Automatizado
Captura en la app del conductor, con geolocalización y sello de tiempo, disponible al instante.
Hoy
Planilla quincenal armada por una persona durante dos días.
Automatizado
Cálculo automático con reglas por ruta, revisión por excepción y exportación contable.
Hoy
Alguien carga la misma información en cuatro sistemas.
Automatizado
Sincronización automática y alertas solo cuando un envío falla.
El error más común es empezar automatizando todo. Empezamos por uno, lo probamos con gente real y desde ahí crecemos.
30 minutos, sin costo
Revisamos tu operación y salimos con una lista priorizada: qué automatizar primero, cuánto tiempo recuperas y qué inversión implica. Si no hay caso, te lo digo y no te vendo nada.
2 a 4 semanas
Atacamos un solo proceso, el de mayor impacto y menor riesgo. Sale a producción con gente real usándolo, no una demo. Ahí se demuestra el retorno antes de comprometer más presupuesto.
Continuo
Con el piloto funcionando, extendemos al resto de la operación. Tu equipo recibe documentación y capacitación. El sistema es tuyo: no quedas amarrado a mí para operarlo.
30 minutos, sin costo. Sales con un plan priorizado: qué automatizar primero, cuánto tiempo recuperas y qué inversión implica.
Cupos limitados · 4 proyectos al mes
No necesariamente. En la mayoría de casos conviene conservar el TMS y automatizar lo que queda fuera de él: comunicación con el cliente, liquidación y los portales de terceros. Si el TMS es el cuello de botella, te lo digo en el diagnóstico.
Por eso la app del conductor se diseña con tres botones y funciona sin señal, sincronizando cuando vuelve la conexión. Si requiere capacitación larga, está mal diseñada.
Depende del alcance, y cualquiera que te dé un número sin conocer tu operación está adivinando. Lo que sí es fijo: el diagnóstico no cuesta nada, y de ahí sales con un rango de inversión y un tiempo estimado por escrito. Si el número no te cierra, no hay compromiso.
El piloto sale a producción entre 2 y 4 semanas. Es deliberado: si el primer entregable tarda seis meses, nadie sabe si va bien hasta que ya es tarde y caro corregir.
Es parte del diseño, no un extra. Las herramientas se montan sobre lo que tu equipo ya usa — normalmente WhatsApp y su sistema actual — para que no tengan que aprender otra plataforma. Y la capacitación viene incluida.
No. El código y los sistemas son tuyos, con documentación para que otro equipo pueda mantenerlos. Prefiero que te quedes porque te sirve, no porque no puedas salir.
Se define desde el primer día qué información sale de tus sistemas, cuál nunca llega a un modelo de IA y dónde se almacena todo. Si tu sector tiene normativa específica, el diseño se ajusta a ella.
Suele ser por una de tres razones: se automatizó un proceso que estaba mal definido, se empezó por lo más complejo, o nadie se hizo cargo del mantenimiento. El diagnóstico incluye revisar qué falló antes para no repetirlo.
Sí. Trabajo desde Bogotá y los proyectos son remotos, así que la ubicación no cambia nada: hoy atiendo empresas de Colombia, Venezuela, México, Ecuador, Perú y el resto de la región. Las reuniones son por videollamada y el seguimiento por WhatsApp, que es donde ya estás. Los presupuestos se pueden emitir en dólares, pesos colombianos o pesos mexicanos, y para Venezuela se trabaja en dólares, que es lo que simplifica la vida de todos.